No es común en nuestro torneo doméstico de primera división que se juegue un partido final, de donde el ganador se consagre campeón. La estadística dice que sólo ocurrió tres veces hasta la fecha: En 1932, cuando River e Independiente finalizaron el torneo empatados en 50 puntos y jugaron a partido único, en el cual se consagraron los de la banda roja al vencer a Independiente de Avellaneda por 3 a 0; en 1951, año en el que Racing y Banfield, empatados 44 puntos, se disputaron el título en partido y revancha, y Racing derrotó a Banfield 1 a 0 en el segundo partido de la final, tras haber empatado el primero sin goles; y en 1968, cuando se produjo un triple empate entre Racing, River y Vélez en 22 puntos y, triangular mediante, el equipo de Liniers se quedó con el primer título de su historia.Es por eso que hoy no es un día más. Hoy es un día histórico por donde se lo mire. También es la primera final que se juega desde que se implementaron los torneos cortos.
Señores, llegó el día que todos esperábamos. Hoy se juega la gran final del fútbol argentino. Por el bien del fútbol y nuestra historia, esperemos que los protagonistas estén a la altura de las circunstancias. Y cuando digo protagonistas no sólo me refiero a que los jugadores no sean mezquinos y jueguen buen fútbol, sino también, a los privilegiados espectadores que tendrá este encuentro.
¡Salud!, por un día histórico de fútbol, y sin violencia.

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